LIBROS
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HÁGASE USTED MISMO

Editorial Tusquets

2018

Abandonarlo todo y huir. Irse al sur, a la Patagonia, a la casa donde pasó los veranos de la infancia. Esa es la estrategia para dejar atrás una relación enfermiza que terminó de la peor manera y una vida que parecía encaminada pero que de pronto perdió sentido. Lejos de la ciudad, en la desolación de un pequeño pueblo en medio del desierto, el protagonista intenta escribir el guion de una película como un modo desesperado de escapar de la mediocridad. Lleva un cuaderno, piensa tramas posibles, pero siempre se desvía de su objetivo: lo asedia el pasado, el recuerdo de una escena bochornosa, el hallazgo de una pistola escondida en la casa.

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ELECTRÓNICA

Editorial Interzona

2014

​Esta es la gran novela de la clase media argentina semi culta y universitaria. Maqueira hace con la idiosincrasia de la clase media lo mismo que Puig hizo en su momento con los folletines; o Juan Forn con las obsesiones de ciertos personajes porteños.

Va mucho más allá. No es solo un folletín de amor entre docentes y universitarios a principios de siglo XXI: es una burla y una crítica letal. 
En algunas tertulias en la web y en los programas de estudio de profesores se habla de una nueva camada de escritores argentinos. Hablan, pero no los leen. De ese montón de jóvenes escribas irreconocibles, Enzo Maqueira es el que más se destaca. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, sabe escribir y sobre todo tiene un gran don para todo novelista que se precie de tal: sabe de qué escribir y cómo hacerlo. Electrónica lo revela como un lector feroz y un salvaje con oído afinado a los gestos y las tradiciones de cierta clase social en boga.

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HISTORIAS DE PUTAS

Ediciones LEA

2008

Siempre he dicho que los libros deberían llevar una leyenda en la portada que advirtiera: “Leer puede ser perjudicial para la salud”. O, por lo menos, aquellos que contienen buena literatura, tal el caso de Historias de putas. Enzo Maqueira nos advierte que su libro no es ni periodístico ni producto de la ficción; pero, habida cuenta de que los escritores somos mentirosos profesionales, me permito dudar de tal afirmación. El propio autor lo hace, ya que, en la misma advertencia, nos dice que “el libro puede ser leído como una gran novela, o como un encadenamiento de cuentos”. Así es como yo lo he leído y así lo he disfrutado. Pero puede el lector leerlo como mejor le plazca: como un libro de relatos pequeños, íntimos y, tal vez (nunca lo sabremos), autobiográficos. Puede leerse como un libro de historia y permitirnos así un placentero viaje a los burdeles de la antigua Grecia, a los templos babilónicos bajo cuyo amparo se practicaba la prostitución ritual. Puede leerse, también, como un recorte de crónicas diarias a partir de las cuales se disparan pequeñas fotografías instantáneas más o menos sórdidas, más o menos pintorescas. Historias de putas, en fin, admite tantas lecturas como lectores atrape, porque, si de algo no caben dudas, es de que se trata de un libro atrapante desde el primer relato, fresco e inocente, hasta las descarnadas crónicas policiales tomadas de la prensa y que, con un oficio que recuerda al de Truman Capote, Enzo Maqueira convierte en esplendorosas y brillantes perlas negras. Federico Andahazi

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RUDA MACHO

Editorial Lea

2010

En 1993, en un colegio privado de Buenos Aires corrió el rumor de que un alumno tenía poderes sobrenaturales. Mezcla de santo y de curandero, su historia trascendió los pasillos de la escuela, cayó en el olvido y, casi dos décadas más tarde, reapareció en las páginas escritas por la obsesión de un hombre que lo conoció. Ruda macho es un libro acerca de la religión, el sexo, la espiritualidad y las perversiones. Un relato de iniciación en tiempos de la postmodernidad, donde la Biblia, los manuales de hechicería, la literatura de Herman Hesse, la homosexualidad, Khalil Gibrán y la educación católica, se mezclan para dar forma a una crónica tan real como alucinada.

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EL IMPOSTOR

Editorial Milena Caserola

Una novela corta estructurada en 7 capítulos, para contar una anécdota sencilla y de un modo lineal. Claro que cruzada de claves, de guiños, de desleimientos. Sí, lo que dije, lo contrario a leer, que sería desleer, y eso es lo que aporta El Impostor, un sostenido acto de desleer una anécdota sencilla escrita de un modo lineal. 

Desleer, que suena tan cercano a desleír, que también viene a cuento de esta novela porque es disolver algo en un líquido, en este caso, en una pecera, que es la culpable absoluta de este acto de desleer.

En medio de la narración, siempre la pecera, que evita cualquier posibilidad de saber con alguna certeza.